De
conspiraciones e indisciplinas
¿QUÉ ES LA PROSPECTIVA? DEL MITO A LA REALIDAD SOBRE LA
CONSTRUCCIÓN DEL FUTURO.
Artículo
central.
Miguel
Angel Pérez Wong
mperezwong@yahoo.com.mx
Resumen:
diversos
mitos y adjetivos se han construído en torno a la prospectiva.
En el presente artículo se plantean los verdaderos postulados
de la disciplina, así como su utilidad en un contexto donde la
vertiginosidad del cambio hace cada vez más necesario el uso
de la herramienta.
Palabras
clave: prospectiva, futuro, escenarios,
Construcción de Escenario, futurología, futuribles.
Todos los que pretenden
predecir o prever el futuro son unos impostores, ya que el futuro no
está escrito en ninguna parte: está por hacer. Felizmente
el futuro está por hacerse, puesto que sin esta incertidumbre
la acción humana perdería la esperanza de un futuro deseado
(1).
La prospectiva
parte de esta primicia donde el futuro no es algo único y predecible,
por el contrario, es un espacio abierto donde se puede construir la
voluntad del hombre. Así, rompe con otras formas de ver al futuro
como algo establecido en donde la acción del hombre no tiene
mayor influencia para cambiarlo, y por lo tanto es predecible, tal como
lo establece la adivinación, la profecía, la astrología,
e incluso, la ciencia ficción que son estudios del futuro que
no pretenden construirlo, sino en contra parte, adivinarlo, predecirlo,
imaginarlo o, en todo caso, soñarlo desde el punto de vista de
la utopía.
Al respecto Juanjo
Gabiña establece que: más que considerar al futuro como
algo decidido de antemano, y que por consiguiente a quienes lo estudian
solamente les queda el aliciente de poder develar aquello que guarda
de misterio, el futuro es en una grandísima parte, fruto de nuestro
esfuerzo y de nuestro sacrificio. En definitiva, de nuestra ambición
y de nuestra voluntad (2).
De esta forma,
la actitud prospectiva nace de una rebelión del espíritu
contra el yugo del determinismo y el juego del azar (3) planteando que
el futuro no está dado, que está por hacerse. Por lo tanto
el futuro no es determinista, como lo establece la mitología
griega y las tendencias, sino voluntarista, tal como lo plantea la Escuela
de Pensamiento Prospectivista (francesa) que tiene su origen en la obra
de Gastón Berger, Bertrand y Hugues de Jouvenel (4) allá
por fines de la primera mitad del siglo XX.
Por su parte, en
Estados Unidos de Norte América tiene lugar el nacimiento de
la Escuela norteamericana sobre Estudios del Futuro (futurología).
Ello de la mano de Ged Davis y Herman Kahn como estrategias de guerra
durante la Segunda Guerra Mundial en el MIT y la Rand Corporation.
La diferencia esencial
entre ambas escuelas es que mientras para la Escuela Francesa el estudio
de lo que puede suceder sirve para actuar en consecuencia conforme a
nuestro escenario deseado, para la Escuela Norteamericana el estudio
del futuro sirve simplemente como un referente para conocerle mejor,
sin algún deseo de llevar acabo una acción secundaría
que nos lleve a construirlo o poder influir en él. Por ello,
para esta Escuela de pensamiento sobre el futuro están al mismo
nivel la ciencia ficción, la predicción, la astrología,
los pronósticos, la profecía, la adivinación, etc.
Todas ellas diferentes formas de estudiar el futuro que, junto con la
prospectiva, son catalogadas por esta Escuela como futurología
o estudios del futuro, razón que los ha llevado a ser considerados
como un avatar de la bola de cristal o variante de la Ciencia Ficción
(5).
El mayor avance
de la futurología es la prevención que toma frente a los
acontecimientos de acuerdo con la previsión que hace de lo que
puede ocurrir, tratando de adaptarse a los mismos y sin poder establecer
las estrategias para cambiarlos, pues el construir un futuro a imagen
del pasado le impide ver más opciones que la simple extrapolación
de tendencias.
En cambio, la prospectiva
no contempla un futuro único que salga de la prolongación
e imagen del pasado, sino la posibilidad de futuros diversos y posibles
(futuribles) dentro de un espacio libre e indeterminado donde la acción
humana puede influir en él, por ello plantea que “el futuro
no se prevé, sino se construye” (6). Así, la prospectiva
apuesta por un futuro diferente del pasado, ya que los problemas cambian
con mayor rapidez de lo que se tarda en resolverlos, y prever estos
cambios es más importante que hallar soluciones que se aplicarían
a problemas pasados (7).
LA PRÁCTICA
PROSPECTIVA
La prospectiva
es una disciplina técnico-metodológica que sirve como
herramienta para la docencia, la investigación, el desarrollo
profesional e, incluso, como pensamiento y forma de vida que nos lleva
a construir desde el futuro escenarios tan deseables, como factibles.
Desde este punto
de vista la prospectiva plantea anticiparse a los acontecimientos que
pueden sucederse, sobre todo a aquéllos que nos son desfavorables
para, en consecuencia, actuar en el presente tomando acciones que nos
lleven a evitarlos y construir desde ahí nuestro mejor futuro
posible.
Es una doble combinación
de anticipación y proactividad en donde primero se delinea lo
que puede acontecer en el futuro y, después, se actúa
proactivamente en la construcción de nuestro escenario preferido.
De esta forma la prevención deja de tener la mera utilidad de
anticiparse al cambio y a posibles catástrofes económicas,
políticas y sociales (por ejemplo), tratando de adecuarnos a
ellas para que nos afecten lo menos posible. En cambio concibe un escenario
deseado, así como los medios para conseguirlo (planeación
prospectiva y prospectiva estratégica).
De esta forma la
prospectiva rompe con las otras dos actitudes que se pueden tomar frente
al futuro: inactiva y reactiva, e integra a la tercera (preactiva) en
la cuarta (proactiva).
Las cuatro actitudes
frente al futuro de R. Ackoff (8).
- La actitud
inactiva corresponde a no hacer nada frente al futuro, no se hace nada
por dos razones, primero no se conoce qué va a pasar, niega que
se pueda conocer; segundo, no tiene interés en realizar algo,
el futuro es ineluctable.
- La actitud reactiva
consiste en responder conforme el futuro va siendo presente, en ir reaccionando
ante estas situaciones de manera inmediata con objeto de cambiar o transformar
tales situaciones; frecuentemente esta es la actitud cuando por un lado
no tenemos información y por otro lado los hechos desbordan nuestras
posibilidades de reflexión y toma de decisión, o bien
nuestra capacidad organizativa no da más que responder a lo inmediato.
- La actitud preactiva.
En esta se tiene o se trata de prever el futuro, de adelantarse y conocer
lo posible, con objeto de tomar acciones en el presente que permitan
adaptarse ante este futuro que parece inminente.
- La actitud proactiva
implica además de lo anterior, de prever el futuro, o mejor dicho
los futuros, y que consistiría en una evaluación de los
mismos con objeto de tomar en cuenta la acción individual y colectiva
que puede modificar los futuros; y como son futuros de tipo social,
su realización estaría condicionada a un diseño
de tipo participativo del futuro, que se elige y no como en la situación
anterior, se espera pasivamente para adaptarse.
La prospectiva
aporta un camino organizado, metodológico, progresivo para adoptar
las dos últimas actitudes, en particular la proactiva, por eso
ésta es la actitud del conspirador que trata de provocar los
cambios deseados (9) y no ve al futuro como algo determinado, ya hecho
y sin posibilidad de ser cambiado o construido por el hombre.
De esta forma,
como establece Jordi Sierra, la prospectiva es la ciencia que estudia
el futuro para comprenderlo y poderlo influir. Aunque de hecho, es paradójicamente,
una ciencia sin objeto de estudio que se mueve entre la necesidad de
prever lo que puede ocurrir y el deseo de construir el mejor futuro
posible (10).
Por otra parte,
la palabra prospectiva tiene un origen latino. El verbo prospicere que
significa mirar a lo lejos o desde lejos, discernir algo delante de
uno (11). Y aquí debemos poner mayor énfasis en el verbo
mirar que no significa lo mismo que ver. Nosotros podemos pasar la vida
viendo las cosas, pero sin mirarlas realmente. Para esto, hay que fijar
la mirada en un objeto y observarlo detenidamente para tratar de conocerlo
o conocer la mayoría de sus partes.
Así pues,
el objetivo de la Prospectiva es visualizar, mostrar lo oculto, hacer
más claro aquello que no es fácil ver a simple vista y
requiere de ampliar el foco visual para observar lo que hay más
allá de las cosas. Para poder ampliar este foco y visualizar
lo que puede o no ocurrir, la prospectiva se vale de la Construcción
de Escenarios Futuros.
En prospectiva,
se da el nombre de escenario a la descripción de una situación
futura y del encadenamiento de eventos que haría posible pasar
de la situación de partida presente a la situación futura
descrita. Son relatos breves que pretenden expresar de manera clara
y comprensible alternativas de futura evolución (12).
Un escenario es
la representación de “una parte de la realidad” de
manera ingeniosa, creativa, pero nunca es la realidad misma. La palabra
escenario es tomada de las representaciones teatrales como un acontecimiento
que sucedió (historia), está sucediendo (coyuntura), está
o puede sucederse (futuro).
Desde este punto
de vista podemos ver que los escenarios tratan de interpretar la realidad
jugando con los tiempos, siendo en el futuro dónde la prospectiva
centra sus fuerzas y objetivo contestando a la pregunta: ¿qué
pasaría si…?
Francisco Mojica establece las siguientes condiciones en los escenarios
para que su diseño sea válido:
- Coherencia:
el relato debe estar articulado de manera razonable y lógica.
- Pertinencia: significa que los estadios previos deben estar articulados
al tema principal y no a otro concepto.
-Verosimilitud: las ideas que contengan el relato deben pertenecer
al mundo de lo creíble (13).
La clasificación
de los escenarios se hace por dos tipos: por un lado tenemos los escenarios
probables o exploratorios que son los determinados por las tendencias
y se construyen proyectando el futuro a partir del pasado y presente
y; por el otro lado tenemos a los escenarios alternos o normativos,
los cuales parten del hecho de que además de los escenarios exploratorios
existen otras alternativas en donde podemos encontrarnos, más
allá de las meras tendencias. Por esa razón este tipo
de escenarios van del futuro al presente viendo al primero como espacio
libre y abierto, en donde desde un ejercicio prospectivo podemos construir
nuestro escenario deseado.
La riqueza de un
ejercicio prospectivo reside en la detección y diseño
de los escenarios alternos, por la razón siguiente: el escenario
probable nos indica para donde vamos. Pero para donde vamos no es necesariamente
para donde queremos ir. Los escenarios alternos nos señalan que
existen además otros rumbos y caminos, cuyo análisis nos
facilita escoger el mejor (14).
Por otra parte,
el método de escenarios es sólo uno de los diferentes
métodos y técnicas de la prospectiva. Seguramente el más
común y utilizado pero, no por ello el único, pues existen
diversas técnicas y métodos para construir diferentes
tipos de escenarios. De hecho, los prospectivistas plantean en diversos
textos que para un problema en concreto, se puede aplicar de una amplia
gama de estos una técnica o método prospectivo específico
para resolverle. En todo caso se puede elaborar una nueva tomando algunos
elementos de las ya existentes y/o combinando dos o más de estos.
Ahora, si bien
es cierto que uno de los objetivos de la prospectiva es la construcción
de escenarios para anticipar lo que puede o no sucederse, también
lo es que no debemos confundir la palabra escenarios con el método
de escenarios, pues como ya se dijo, este es uno de la basta gama de
metodologías utilizadas por la prospectiva para la construcción
de escenarios. De la misma forma, no se deben confundir escenarios con
prospectiva, pues los primeros son sólo una parte de la segunda.
Acorde con lo anterior,
Tomás Miklos ha elaborado un método prospectivo al cual
denominó como “el método de escenarios sincréticos”
(15), que plantea lo elaboración de cuatro escenarios: el probable,
el catastrófico, el utópico y el futurible. Cada uno con
probabilidades de realización, amenaza de impactos diferentes
y continuación de futuros intermedios.
Para tal efecto,
es preciso determinar que existen tres etapas dentro de la metodología:
la primera consiste en determinar tiempos de ocurrencia, es decir, el
lapso en que se ubica el fenómeno (realizar cortes y especificar
las razones de estos); la segunda consiste en la elaboración
del diagnostico en donde es necesario identificar y clasificar las “variables
clave” y los distintos comportamientos de estas sobre el fenómeno
de estudio; la tercera consiste en el diseño de los escenarios.
Ahora, para la elaboración de cada escenario se partirá
de la contestación de las siguientes preguntas:
1.- Probable:
¿qué pasaría de seguir todo como está?
2.- Catastrófico: ¿qué pasaría de empeorar
todo?
3.- Utópico: ¿qué deseo que pase?
4.- Futurible (futuro posible, factible): ¿qué puedo
hacer para cambiar la tendencia, evitar la catástrofe y conciliar
mi utopía?
Finalmente, la
importancia de utilizar la prospectiva en el contexto actual se da porque
“el cambio (económico, social y tecnológico) ocurre
cada vez con mayor rapidez. Si nos anticipamos a él, estamos
ganando ventajas comparativas de competitividad porque ya no seremos
sorprendidos por el futuro, como simplemente, sí lo serán
los demás” (16).
Notas:
1) Coordinador de Estudios Estratégicos y de Investigación
Prospectiva del Subnodo Futuro Mèxico. Editor de Prospecti...va
construyendo futuros.
1) Godet, Michel. De la Anticipación a la Acción. Manual
de Prospectiva y Estrategia. España. Editorial. Alfaomega-marcombo.
1995. Título original de la obra en francés, De l´anticipatión
à l`action. Manuel de prospective et de stratégie. Traducido
por: Pagés i Buisán, Emilia y Gavalda Posiello, Jaime.
P. 1.
2) Gabiña, Juanjo, Precisión de Conceptos. En Mojica,
Francisco (compilador), Análisis del Siglo XXI. Editorial Alfaomega.
Colombia, 1998. p. 1.
3) Godet, Michel. Op. Cit, p. 1.
4)Estos tres filósofos de mitad del siglo XX son considerados,
junto con Michel Godet, como los padres fundadores de la Escuela de
Pensamiento Prospectivista.
5) Serra, Jordi, Imaginar el mañana. Documento, en http://www.ciencia.vanguardia.es/ciencia/portada/p371.html
6) Blondel, Maurice, citado por: Mojica, Francisco José. Determinismo
y Construcción del Futuro. Ponencia pronunciada en “El
III Encuentro Latinoamericano de Prospectiva UNESCO”. Río
de Janeiro 20, 21 y 22 de septiembre de 1999
7) Michel, Godet, op. Cit., p. 2.
8) Ackoff, R, (1979), citado por, Rivera Porto, Eduardo, Una perspectiva
de la prospectiva, 1997, México. Documento preparado en formato
electrónico por el Centro Latinoamericano de Globalización
y Prospectiva, en su calidad de Nodo Latinoamericano del Millennium
Project.
9) Balbi, Eduardo Raúl, ¿Por qué investigar el
futuro? En Prospecti…Va. Construyendo Futuros. No. 1. Año
1. Abril-junio de 2004. Revista electrónica: http://www.metadata.org.mx/subnodofuturomexico
10 )Serra, Jordi, op, cit. http://www.ciencia.vanguardia.es/ciencia/portada/p371.html
11) Godet, Michel, op, cit, p. 1.
12) Martínez, I. et al,. Algunas Técnicas Útiles
en la Prospectiva. Documento elaborado para la Secretaría de
Educación Pública por el Centro de Estudios Prospectivos
de la Fundación Javier Barros Sierra A. C. Abril de 1987.
13) Mojica, Francisco, Determinismo y construcción de futuro,
op, cit.
14) Ibidem.
15) Para una mayor profundización sobre este método consultar:
Miklos, Tomás, Prospectiva. En Diagnóstico y Prospectiva
de la Educación Superior en México. Edita Universidad
Autónoma Metropolitana y H. Cámara de Diputados LV legislatura.
México, 1994.
16) Mojica, Francisco, Determinismo y construcción del futuro.
Op., cit.
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